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Beneficios de
utilizar Microorganismos Naturales |
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En un sistema de
tratamiento de residuos existen naturalmente dos tipos de bacterias.
Las que son degradativas, aunque insuficientes en calidad y cantidad
y un porcentaje variable de bacterias no deseables como, por
ejemplo, la Escherichia Colli y otros coliformes.
Con la introducción de una importante cantidad de bacterias
benéficas seleccionadas se produce una competencia por el sustrato,
lo que trae aparejado una exclusión de las bacterias no deseables y
un sinergísmo con las degradativas naturales.
Dicha exclusión competitiva elimina bacterias que resultan patógenas
para los animales, eliminando de esta manera una importante fuente
de enfermedades.
El control de los malos olores es uno de los problemas más
preocupantes que debe enfrentar un productor, siendo los dos
principales culpables el sulfuro de hidrógeno y el amoníaco.
Por el proceso de exclusión competitiva se produce también una
drástica eliminación de las bacterias generadoras de sulfídrico
proveniente de la descomposición por medio de las bacterias de los
aminoácidos azufrados (cistina, metionina, y el sulfuro que contiene
tiamina, ácido biótico y lipóico).
El amoníaco es producido en el estiércol durante la conversión del
nitrógeno de la urea en nitrato, siendo su proceso:
urea-amoníaco-nitrito-nitrato.
En este ciclo, se produce la oxidación del amoníaco en nitrito. Esta
reacción es lenta e inhibida por la temperatura, pH, y otras
condiciones químicas que se encuentra en el desecho. Cuando la urea
se convierte en amoníaco más rápido que la conversión de amoníaco en
nitrato, el exceso de amoníaco se libera al aire.
Cuando la incorporación de bacterias benéficas comienzan a acelerar
el ciclo del nitrógeno, o sea la transformación del amoníaco de la
urea (producto de las proteínas) en nitrato, impiden de esta manera
la liberación del amoníaco.
Cuando la incorporación
de bacterias benéficas comienzan a acelerar el ciclo del nitrógeno,
o sea la transformación del amoníaco de la urea (producto de las
proteínas) en nitrato, impiden de esta manera la liberación del
amoníaco.
necesidad del uso de
removedores e insuficiente actividad degradativa en pozos
estercoleros.
El implementar un programa regular de incorporación de bacterias
seleccionadas desde los galpones beneficiará notablemente el flujo
de agua de los mismos, ya que las bacterias se mueven a través del
desecho líquido, rompiendo las estructuras orgánicas que actúan como
matriz para la formación de grandes concreciones de sólidos.
La incorporación de bacterias seleccionadas en los sistemas de
lagunas aeróbicas o anaeróbicas se realiza mediante una dosis
obtenida en base al volumen total de la misma, para introducir la
cantidad de bacterias correctas para su más eficiente labor.
En las condiciones ambientales propicias (temperatura, pH,
nutrientes, etc.) se producirá una reproducción acelerada de las
bacterias que comenzarán a degradar, haciendo notorio en los
primeros días la reducción de olores y una intensa actividad de
burbujas que indica la producción de CO2 desde el fondo hacia la
superficie, siendo la prueba cabal que ha comenzado un metabolismo
microbiótico saludable.
La manera de cuantificar esta actividad se realiza mediante la
determinación de diferentes análisis físico-químicos entre distintos
períodos, para obtener y comparar los niveles de la D.B.O., D.Q.O.,
Sulfuros y Biológicos completos, entre otros, en los cuales se
visualizan la producción de mejoras notorias cuando la biomasa es
aumentada.
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